Hay momentos que tenemos que decir no a los amigos y saltar sin red con el miedo a precipitarnos al vacio y
"Partirnos el alma por los cuatro vertices del cuerpo."
Quizas...
Despues de todo...
Alla regresado a la agridulce soledad llenos de momentos oscuros y felices.
Solitarios como un piano sin Sol o como una flauta sin Mi...
Dicen que regrese a Santoña, tierruca que casi me ve nacer y yo temo por este hecho...
Por que como dice la cancion...
El lugar donde fuiste feliz no se te ocurra volver...
Pero veinte años como veinte lustros llevo en Santander...
Pero allí...
Ahora me doy cuenta de que no e sido feliz...
Ya que los amigos que tenia...
No son mas que fantasmas ahora evaporados por un tiempo centrifugo...
Y que allí cada persona va a su rollo.
Sin contar con nada ni con nadie...
Salvo con su reducido numero de iguales...
Descubrí entonces que Santander capital.
Es mar estancada.
Y que no hay tampoco otros afluentes que calmen mi sed de algo distinto y que realmente atraiga mi espíritu...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario