

Viajé a la ciudad de la catedral de espadas floridas que miran al cielo y parecen rasgar en dulces amorios las nubes perladas de plata flamigera...
Viajè a a la ciudad de la catedral de espadas floridas y mil veces arabescadas donde el arte petreo se trasforma en esencia pura y magica de mis sentidos...
Viajé a la ciudad de la catedral de agujas que despuntan rosacruces y hostigan en singular armonia.
Arte, fe y encuentro.
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